sábado, 21 de enero de 2012

Sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas...

Tus amigos te decían así: PIERO, CHICATO, MAÑOSO E INCHA PELOTAS... esta es por vos.
                                                                        
Egle

Hace treinta y nueve años, Piero de Benedictis escribió "Mi viejo", un himno a la figura del padre que con los años no pierde bríos sino que se hace más entrañable y sentida. Una canción que nos permite no solo indagar en los orígenes de tan emblemático canto, sino también en la vida y hazañas de quien fue su inspirador, don Pascual de Benedictis, el padre del cantautor argentino.

Es casi una leyenda la anécdota a la que Piero de Benedictis recurre cada vez que se le pregunta sobre el momento, hace casi cuarenta años, cuando le hizo escuchar a su padre su composición más famosa y emblemática, aquel sentido himno que rinde homenaje al patriarca familiar, y que compuso junto a José Tcherkaski al inicio de su carrera de cantautor, "Mi viejo".
Con algún detalle más o menos, la historia básicamente dice que Piero, con la tinta aún fresca sobre el papel, fue hasta la casa paterna con su guitarra a la espalda, y, haciendo sentar a su padre frente a él, le soltó aquello de "Es un buen tipo mi viejo, que anda solo y esperando".
Al terminar la canción, padre e hijo, con lágrimas en los ojos, estuvieron unos minutos en silencio hasta que don Pascual de Benedictis se levantó de su asiento y con todo el cariño del mundo le soltó aquello de: "Ma, quién camina lento… la puta que te parió".
Piero tenía 24 años, y su padre no había llegado a los cincuenta. Eso explica su rotunda respuesta.
Treinta y nueve años han pasado y el compositor dice que este es un tema que no envejece y que se ha acomodado a los tiempos, ya que si bien antes era difícil decirle a un padre lo mucho que se le quería, debido al machismo y la verticalidad imperante, eso ha cambiado, por lo que "Mi viejo" cobra vigencia. Y Piero lo vive en carne propia, cada día.
"Yo con mi hijos tengo una franela…", dice refiriéndose al estrecho vínculo que tiene con sus dos críos más pequeños, a los que llama de repechaje, ya que son dos pequeños de seis y cuatro años, Giuliano y Fiorella, de su actual compromiso. Y también suma a su nieta, Ámbar, la hija de su hijo mayor, Juan Sebastián, con el que aparece en la portada del disco de 1982, "Un canto a la ternura".
"La motivación para hacer "Mi viejo" era rescatar la figura del padre héroe, la figura gigantesca del progenitor. Uno va creciendo, el padre va decreciendo, la ley de la vida es esa, y a eso le quisimos cantar", dice Piero, quien se deja llevar por una dulce nostalgia cuando se le pregunta por su padre. Los afectos surgen, y la memoria se hace vívida.

Fuente: http://recortesperiodisticos.blogspot.com


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